Iba un borrachito a una cantina. Al entrar le dice al cantinero:
Deme una botella para mí, una para usted, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero se las da, y al terminar le pide la cuenta, el borracho contesta:
Ahorita no traigo dinero.
Por lo que lo saca a golpes. Al día siguiente vuelve a ir y dice:
Dame una botella para mí, una para usted, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero se las da, y al terminar le pide la cuenta, el cantinero le cobra la cuenta y el borrachito contesta:
Se me olvidó traer el dinero.
Por lo que otra vez el cantinero la saca a patadas.
Al tercer día el borrachito vuelve a la cantina y le pide al cantinero:
Dame una botella para mí, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero le pregunta:
¿Y a mí por qué no me mencionó?
Porque usted es bien violento cuando toma.
Entra un hombre borracho a un bar, se sienta en una mesa y empieza a gritar fuerte:
¡Camarera, hip, cabbbmmmarera, hip!
Señor, por favor compórtese, ¿Qué desea?
Entonces el hombre saca unos pollitos de los bolsillos, los pone sobre la mesa y dice:
Tráigame una botella de whisky para mí y para mis sobrinos.
La mujer queda muy asombrada, pero le trae la bebida. Al rato vuelve a llamar el hombre:
¡Camarera, una botella de tequila para mí y para mis sobrinos!
Al rato nuevamente:
¡Camarera, un champagne para mí y para mis sobrinos!
Entonces la mujer se acerca y le dice:
Escúcheme, usted ha bebido de más pero no me va a decir que cree que esos pollitos son sus sobrinos.
Por supuesto que sí, los encontré en la calle y me decían:
"Tío, tío, tío, tío".
Este era un señor muy borracho, que ya se le había hecho costumbre llegar a su casa borrachísimo, su mujer muy enfadada le pone una trampa, se disfraza de satanás y se esconde detrás de un sillón para asustarlo, el tipo llega, se sienta en el sillón, su mujer sale y empieza a dar de gritos, el sin inmutarse le contesta:
¡No me asustas, estoy casado con tu hermana!
Estaba un borracho caminando por la calle, cuando de pronto se encuentra con una monja con su vestido negro. El borracho se le acerca y sin pensarlo le cae a golpes, y la monja cae al suelo.
El borracho le dice:
¡Vamos Batman, levántate y lucha!
Estaba un borracho en la cantina y llega otro y le pregunta:
¿Por qué toma?
Y le contesta:
Para verme más bonito.
¿Tomando te ves más bonito?
Sí, cuando llego a mi casa mi vieja me dice: "¡Que bonito!"
Va un borracho en moto y choca con una señal de tránsito. Entonces llega el policía y le pregunta:
¿Señor, no vio la flecha?
El borracho responde:
Ni al indio que me la tiró.
Hay un borracho frente a la playa y grita desesperadamente:
¡Una ballena, una ballena!
Y todas las personas salen de la playa, luego viene el salvavidas, y pregunta:
¿Dónde, dónde está la ballena?
Y el borracho le dice:
No chico, es que se me cayeron dos botellas de ron, ¡Y una va llena!